Hay un niño

 
Hay un niño.
Pequeño, tan pequeño.
Que mira y grita su grito gritado.
Y en el grito pregunta
“¿Por qué?”
 
Y luego llora su llanto llorado.
Y en el llanto no pregunta.
Solo llora.
 
El niño es pequeño, tan pequeño.
Como un punto puntual.
 
Y es mi niño y es, quizá, todos los niños,
Hermanos todos por la misma herida.
Herida abierta a la vida.
Herida sin padres ni madres ni nadas.
Solo herida que une y hermana.
 
A los niños.
Pequeños, tan pequeños.
Que miran y gritan su grito gritado
Y en el grito preguntan
“¿Por qué?”
 
Y luego lloran su llanto llorado
Y en el llanto no preguntan
Solo lloran.